Morir como el río muere llegando al mar me conmueve, ¡es todo tan frío y breve! Da qué pensar que el hombre jamás se eleve ¿A qué se debe? Mi amor por el mundo duele.
...Anoche anduviste deambulando entre mis frágiles sueños; y te veías espléndida como siempre.
Debería darle un premio a mí mente, por lograr la fina tarea de traerte a mí de repente...