Hay un dicho muy popular que dice: “Nunca conozcas a tus héroes.” Una frase que alerta sobre una posible decepción.
Leo, como muchos de mi generación, fue mi héroe, me hacía feliz verlo a través de una pantalla o en una barajita. Sin embargo, mi sueño no era hacerme una foto con él o un autógrafo, sino poder entrevistarlo y él como en la cancha entendió toda la jugada, inclusive dio más de lo que le pedía el contexto… Me vio entre un tumulto de gente, a pesar de estar en una silla, y escuchó cuando le dije: “Soy periodista, Leo. Una pregunta, por favor…” Aclaré mi profesión porque no me vio en la zona mixta, en la cual habló largo y tendido, pero por la altura en la que estoy no me había visto, así que me moví hacia donde estaban los fans, y no me importó ser empujado ni golpeado, por alguna razón sabía que si me veía me concedería la nota, y así ocurrió… como cuando veía a Jordi Alba galopar por la izquierda o como vio ese pase imposible a Molina en Catar, no sé como pero logró verme y apartó a todos y no me asistió solamente para un gol, sino para dos.
Leo, si lees esto… que ya sería demasiado, solo quiero darte las gracias porque no solo diste otra de tus asistencias imposibles, también me hiciste muy feliz con tu generosidad y ver la cara de mis amigos y familia después de esto no tiene precio.
Pareciera q nos vamos a quedar sin saber q alternativas tenemos en selección y si hay un plan B.. los demás rotan, no les importa el resultado ( estos partidos no dan ni puntos ni títulos) y juegan todos los q convocan.. nosotros nada. Para que llaman 26 si no cambian nunca? Los otros, los q habitualmente no juegan no sirven? Ni para enfrentar a la segunda de Croacia y Francia? Entonces q no los llamen!!!!
Todos sabemos que Estados Unidos actúa por intereses materiales y no por amor a la democracia. Tampoco hace falta decir lo obvio en tu análisis de 5to de primaria
Creo que mucha gente tiene miedo a estar sola y se conforma en relaciones de mierda. A mí también me gustaría estar con alguien, pero más pánico me produce ser infeliz al lado del otro.