Si me revisan el Instagram me toca ponerme a explicar que todas esas bandidas y webcammers que sigo eran compañeras del colegio y/o la universidad, y que nunca hemos tenido una relación laboral.
El momento que me mantiene humilde es que yo creí en el niño dios hasta los 12 o 13 años no me acuerdo bien y le hacía cartas, me di cuenta que el niño dios era mi mamá y mi abuela porque en una carta le pedí que me creciera mas el pipí y ellas leyeron eso ajjajajajaja