Mañana se termina el mundial y en mi corazón vivirá por siempre ese partido contra Alemania cuando por un instante fugaz todos fuimos un solo país, y nos volcamos a las calles y después de mucho tiempo las habitamos sin miedo, y desbordados de alegría.
Doce años enteros soportando todo tipo de críticas. Lejos de tirar la toalla, nunca renunció con tal de cumplir su sueño: jugar una Copa del Mundo con la Selección Paraguaya.
Lo hizo, nos representó de fantástica manera y nos llenó de orgullo a absolutamente todos.
❤️🇵🇾 Gustavo Gómez. Honor y respeto, capitán.