Claro que veo muy necesario borrar a personas de Facebook que hace años topaba de vista y/o tengo amigos en común desde la secundaria, porque claramente no los conozco y tampoco me interesa sus vidas.
Nuestra generación está tan convencida de que siempre habrá algo mejor, que terminó olvidando cómo cuidar lo que ya tiene. Se nos olvida que los vínculos no se encuentran, se construyen y se cuidan.