La existencia de alguien llamada tranquilina implica necesariamente la existencia de su contraparte en alguna parte del mundo… su nemesis… intranquilina o mas bien inquietina
Porque aunque tapen con mallas o no dejen pasar a la gente a los lugares en donde será la fiesta, la vida no se detiene, y la gente sigue desapareciendo, la gente sigue teniendo que ir a trabajar.
No podemos detener la vida por un evento al que no nos invitaron.
Se molestan porque los maestros de la CNTE y los padres de los 43 de Ayotzinapa afectan el “derecho al libre tránsito”, pero no porque la FIFA ordenó al Gobierno de México presentar la INE para dirigirte a tu propia casa en las inmediaciones del Azteca.