Lo que ocurre en Brasil es la conclusión lógica de la democracia liberal burguesa –y de lo que los comunistas hemos señalado desde hace mucho–: la izquierda reformista no podrá mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora en el modo de producción capitalista; y regresará, tarde o temprano, una derecha cada vez más reaccionaria.
No lograremos nada dentro de las pugnas interburguesas. La respuesta no se encuentra en la administración del Estado burgués. Y cada vez se hace más palmaria la necesidad de luchar por la edificación de un Estado obrero y la instauración del modo de producción socialista.
Guillermo del Toro: “Be very angry about how the world is being fucked, how your craft is being pulled away from you, how people are trying to move you away from the arts and tell you they’re not important. Be angry that things are being controlled by socially barely functional people that have a lot of money. Be angry about something. Be enraged about something” (Video: anakinspadawan / TikTok)
En esta era de la inteligencia artificial, es urgente distinguir el arte humano de lo que producen las máquinas. Existe una diferencia ontológica, incluso antes que estética, entre el arte y lo que una máquina puede generar mediante cálculos estadísticos a partir de millones de imágenes ajenas. A los algoritmos les falta la chispa de lo humano. Por eso, la Iglesia desea renovar la alianza con los artistas y las instituciones culturales: una alianza para custodiar lo humano.