Mirar de cerca no siempre complica la realidad. A veces revela que la irregularidad también tiene una lógica, aunque no se parezca a la geometría perfecta que esperábamos.
La naturaleza no encaja bien en una geometría de líneas rectas, círculos perfectos y figuras limpias. Las nubes, las montañas y las costas se resisten a esa simplificación.