Cuanto más viejo me hago, más me doy cuenta de que la felicidad consiste en mañanas tranquilas, un espacio limpio, noches tempranas, un hogar seguro y personas que no agoten mi energía.
madurar es volver a conectar con la chica rara de 14 años que llevas dentro, que sabía exactamente quién era antes de que el mundo intentara convencerla de lo contrario