Vengo a contaros la historia real de Beren y Lúthien. Protagonizada por un tal John Ronald Reuel Tolkien y la que sería su futura esposa, Edith Mary Bratt. Digo esto porque para escribir una de las mejores historias de amor jamás creadas, Tolkien se inspiró en la suya propia.
Total de interacciones durante el día: «Hola», «ve poniendo la mesa/espera, que termine el partido», «dice mamá que le llames/¿qué quiere?/ni idea, que le llames», «mira qué guapo este vídeo», «me voy/¿a dónde?/con estos», «¿cenas en casa?», «hala, hasta mañana».
I used to want to be "Catholic first".
Now I just want to be "Catholic only".
It's possible to live in a way where every choice is motivated by the faith and only the faith.