El PNP y el PPD, siempre fieles defensores del coloniaje, votaron juntos para abrir la puerta a la remilitarización de Roosevelt Roads.
Nada nuevo. Primero Washington, después Puerto Rico.
La vida de Ismael Guadalupe es la historia de las luchas del pueblo de Vieques. Desde muy joven, enfrentando a la Marina hasta la extensa jornada de desobediencia civil del 1999 al 2003- pero también como independentista, como sindicalista, como figura siempre presente en los reclamos por la salud y la transportación. Puerto Rico pierde a un patriota y luchador de un espíritu inmenso. Mi abrazo a Norma, a sus hijos, a quienes le acompañaron en ese recorrido tan lleno de entrega que fue su vida. Nos deja su ejemplo para la tarea por terminar: la descontaminación, devolución plena y desarrollo de los terrenos ocupados y martirizados. ¡Paz para Vieques!
Destruir y repartir es la consigna del PNP. Con el PC 1079 el Rep Johnny Méndez propone que la Zona del Carso deje de ser un recurso para “conservar” y se convierta en un elemento para “aprovechar” como “fuente de materia prima para el desarrollo”. Se eliminarían las referencias al carso como elemento vital “para la supervivencia natural y social” de Puerto Rico, para enfatizar su función como almacén de aguas subterráneas. Aquí el enlace al Proyecto de la Cámara 1079.
https://t.co/sgtp20iijn
La UPR solo podría reconstruirse a través de un amplio proceso de refundación y reorganización del país alrededor de un nuevo proyecto de nación —y de desarrollo anclado en la soberanía política— capaz de enfrentar las causas estructurales de la crisis del régimen colonial.
Causa de la crisis en UPR no es ideológica. Se debe a reconfiguración económica del régimen colonial y al autoritarismo del Congreso vía la Junta. El futuro de la educación pública depende de un nuevo proyecto de país. Sin país no hay UPR. Explico aquí 👇 https://t.co/u7E6vxRqqV
Escribo en Vitalpolitik: RaiNao, el himno revolucionario de Lola Rodríguez de Tío y lo que implica su interpretación en el momento actual.
https://t.co/oU1wWOnEr5
🚨 El cuerpo académico de la Pontificia Universidad Católica aprobó de forma unánime una moción de rechazo al megaproyecto Esencia, planeado en la zona costera de Cabo Rojo. https://t.co/7kX6JDBCJh
La privatización es violencia y saqueo del bien público
El colmo es tener carreteras "privatizadas" en estado deplorable mientras siguen subiendo los precios de peaje
La transportación pública es un derecho y un gobierno que no puede ni con eso no vale dos chavos
Casi todos los días leo a @dramosgutierrez denunciando la situación crítica que se vive en Vieques. El discurso de “oleaje” encubre decisiones políticas: falta de inversión, privatización, improvisación y ausencia de protocolos de emergencia para islas municipio.
La decisión de la OGPe sobre Esencia no es técnica ni neutral. Es una decisión política que define cómo se usa el territorio y adjudica unas facultades que solo tienen los instrumentos de planificación como el Plan de Uso de Terrenos, el Plan de Ordenamiento Territorial o el APE.
En medio de la crisis que atraviesa Puerto Rico, el Comisionado Residente ha tenido poco o nada que decir sobre los temas controversiales. ¿Qué piensa realmente sobre la restricción de los derechos de las mujeres en Puerto Rico, especialmente en lo que respecta a su libertad para tomar decisiones sobre su cuerpo y su vida? ¿Cuál es su propuesta concreta para la transición luego de la salida de Luma, y sobre la remilitarización de la isla?
Pablo José Hernández parece ser incapaz de ofrecer claridad y determinación en sus palabras y acciones.
Todo el país espera que el resultado, por una vía o por otra, sea que salgamos librados de Luma. Qué va a pasar después de Luma, si se trata de entregarle el sistema eléctrico a otra privatizadora que replique los mismos problemas, las mismas insuficiencias que desde el día uno se sabía que eran problemas que tenía Luma, entonces no adelantamos nada.
Tenemos que plantearnos cómo devolver la generación de energía, la distribución y la transmisión a manos del pueblo de Puerto Rico bajo un esquema que no reproduzca los males de la antigua autoridad
Segmentos de mi participación en Jugando Pelota Dura 22 de diciembre 2025.
Aquí reitero mi postura en el debate sobre el PS 504
La Gobernadora, continuando con su desafortunada racha- veto al proyecto de las escoltas, firma para el proyecto que limita el acceso a información pública- ha convertido en ley el Proyecto del Senado 504. La medida tiene dos disposiciones principales: una es que un óvulo fecundado ubicado en un útero se considerará persona, y la otra es la que establece que los derechos que se reconocen a ese no nacido no menoscaban la potestad de la mujer gestante de tomar decisiones sobre su embarazo conforme a la ley. Esto significa que de por sí, la medida no anula el derecho al aborto. Pero a nadie le puede quedar la menor duda: lo que se persigue es añadir un tramo más al camino que conduce a la ilegalización de la capacidad de las mujeres de decidir sobre su vida. A quienes promueven esa vía, sea de forma expresa o disimulada, hay que decirles lo siguiente: primero, no va a desaparecer el aborto, que ha existido desde que el tiempo es tiempo. Lo que sí va a ocurrir es que regresaremos a los tiempos de dos categorías de mujeres con embarazos no deseados. Están aquellas que tienen los recursos para procurar ir a otra jurisdicción o que pueden, aquí en Puerto Rico, agenciarse servicios clandestinos en condiciones salubres.
Y estarán las mujeres pobres que, por carecer de recursos, intentarán abortos caseros o irán a lugares insalubres a exponer su vida, tal y como ha sido por siglos y siglos. En segundo lugar, independientemente de las creencias de cada cual, debemos recordar la frase que tanto le gusta a algunos. Este es un país de ley y orden, y el orden constitucional, el que debe gobernar toda gestión pública, toda iniciativa legislativa, establece que cada ser humano en este archipiélago tiene derecho a la intimidad, a que exista la distancia que esa persona estime entre ella y el Estado, entre ella y los demás.
Ese es el derecho a la vida privada explícitamente protegido en la Sección 8 del Artículo II de la Constitución. Ese es el mismo artículo que consagra como primer derecho reconocido que la dignidad del ser humano es inviolable, que todas las personas son iguales ante la ley y que no podrá establecerse discrimen alguno por motivo de raza, color, sexo, nacimiento, origen, condición social, ideas políticas o religiosas. Y no hay una instancia mayor de violación al derecho a la intimidad basado en el discrimen por razón de género que la intervención del Estado con el derecho que debe tener toda persona gestante a tomar decisiones sobre su cuerpo y su vida. No se trata de lo que a partir de credos o agendas electoreras alguien quiera que otras personas hagan o dejen de hacer.
Lo que sostengo es que es una determinación profundamente íntima y que en el caso de la decisión de terminar un embarazo no le toca ni al Partido Nuevo Progresista, ni a Proyecto Dignidad ni a la senadora independiente ni a Jenniffer González tomar esa decisión por ninguna mujer. Lo que todas esa gente piense, quiera, estime, considere u opine, no puede, no debe imponerse sobre el criterio de una persona en cuanto a las decisiones sobre su vida, tomadas en el contexto particular de la capacidad de gestar.
Ya hemos escuchado los argumentos, los de siempre, de que se tiene que imponer el valor del potencial del nasciturus, que tomar una decisión sobre su embarazo es una prerrogativa que las mujeres no merecen. Pero toda esa compasión y ternura parece tener una fecha muy específica de expiración: la del nacimiento. Cínicamente, quienes más dicen abogar por el derecho a la vida han sido cómplices e instigadoras de las políticas más adversas a la vida en este país.
Aman los niños, preferiblemente mientras no hayan nacido. Porque cuando llega el momento para esos y esas que están en los espacios de poder, los que toman las decisiones, los que se jactan de ser mayoría (como si hubiera un mérito moral intrínseco en ser mayoría cuando mayorías abominables las hemos tenido desde antes que la mayoría más decisiva en la historia occidental, prefiriera a Barrabás sobre Jesús), cuando le llega el momento a esas mayorías de escoger entre la salud de los pobres y los intereses corporativos de la industria de la enfermedad y de la muerte, termina perdiendo a la gente. Cuando tienen que escoger entre proteger a la gente trabajadora, la que intenta precisamente levantar una familia aquí, o a los inversionistas extranjeros, se convierten en abanderados y abanderadas de los privilegiados.
No son pro vida ni son pro familia. Lo que les anima en la política es el morbo de inmiscuirse en la intimidad ajena, de de volver a los tiempos en que el cuerpo de la mujer era un espacio para ser controlado, dirigido, castigado. Los tiempos en que el lugar de una mujer que se negaba a tener hijos contra su voluntad terminaba con su embarazo era la cárcel. Ahí es que quieren llegar. Repito, es un derecho humano lo que atropellan. Es el derecho constitucional de cada persona a decidir sobre su vida. No le corresponde a los estandartes del fascismo caribeño imponerse a fuerza de ley y castigo sobre cuerpos ajenos.
La Red de Solidaridad con Venezuela de Puerto Rico convoca al pueblo por la paz en Nuestra América y Venezuela.
Puerto Rico repudia la embestida imperial y exige el fin de la presencia militar extranjera estadounidense de nuestras tierras borincanas.
Venezuela no está sola.