cuando #Sagi empieza a sentir demasiado por alguien se asusta muchísimo. Es como un niño pequeño, en vez de afrontarlo, muchas veces lo esquiva. Al menos hasta que piensa que de verdad merece la pena lanzarse.
#Sagi perdona más de lo que debería, y al final, muchas veces se hace daño con eso. Y lo sabe, y lo odia, pero sinceramente, después lo piensa y se alegra de poder vivir una vida sin rencores que le hagan perder el tiempo.