No te pido que me pongas como prioridad siempre.
Solo espero que recuerdes que hay alguien esperando saber de ti. No porque quiera controlarte, sino porque también quiero sentir que soy importante en tu vida.
Irte a dormir con la cabeza a mil, sintiéndote sólo y tratando de sacar fuerzas de algún lugar para levantarte al día siguiente, no se lo deseo a nadie.