La única obligación que tiene un rapero es desahogarse. El rap no es solo fiesta, tampoco solo política, no es solo amor, no es solo Ganstashit, ni las miles de variables que existen; Rapear es un salvavidas y no precisamente para quien lo escucha.
Trabajo con menores en un centro y no tengo ninguna duda de que el Hip-Hop en toda su extensión (no solo musical, sino plástica , cinética, estética, lírica...) es una gigantesca herramienta para intervenir con el piverio. Al que no le llama una disciplina, le atrae otra...