Ayer un proyectil dejó sangrando a un futbolista en la cancha pero no se dijo nada.
Hace rato que la U y su gente termina pagando por los desórdenes de otros, desde inicio de año.
Puedo tener muchas críticas a LDA y se sabe que santas palomas no son, pero un uniformado armado de esta manera en un estadio de fútbol no es precisamente algo para "el regreso de la familia a los estadios".
Así, se criminaliza al hincha del fútbol.