@SweetAsPower No sabe si le hace ilusión o no, pero lo considera mejor que pedirle una habitación a Rosmerta y despertar habladurías. Como siempre, Minerva trata de ser precavida.
— Déjame hacer los honores.
Aprovecha que aún le tiene rodeado del cuello para aparecerse en su dormitorio, >
@SweetAsPower Alza las cejas, con suspicacia.
— Así que no quieres profanar el castillo conmigo… Es eso.
Trata de ponerse seria, pero sólo busca quedarse con él. Y la sonrisita divertida de sus labios lo atestigua.
@SweetAsPower > una mujer hecha y derecha. Ha esperado mucho tiempo para poder ser consecuente con sus actos y tener la libertad suficiente para no arrepentirse de ellos.
— Rosmerta podría entrar en cualquier momento.
Avisa. Le rodea el cuello con ambos brazos y le acaricia la nuca, la >
@SweetAsPower > encontrarlos en cualquier momento y, sin embargo, ni siquiera lo recuerda. Lo que comienza como un beso precavido va creciendo hasta hacerse enorme. Romperlo le parece, como poco, un pecado, y lo hace solamente cuando necesita respirar.
— Creo que es más que >
@SweetAsPower > su profesor.
Aprieta los labios, todavía le arden las mejillas, y rebusca para hacer acopio de valor antes de hablar.
— ¡Entonces hazlo de una vez!
@SweetAsPower Parpadea. Mueve los labios y no le salen las palabras. Incapaz de moverse, las palabras de Albus se repiten incansables en su cabeza. ¿Puede que años? ¿Tantos como ella? Si lo piensa, le da vergüenza admitir cuándo fue la primera vez que quiso darle un beso al que en su día fue >