Hace dos años, unos chicos brasileños inventaron perfiles de un supuesto narco mexicano en apps de citas y recibieron muchas solicitudes de mujeres, fotos de otras totalmente desnudas y hasta les enviaban su número de teléfono para que les escribieran por Whatsapp.
Antes, cuando un producto dejaba un misterio sin resolver, los fans se volvían locos teorizando, llenando huecos y creando sus headcanons para darle un significado
Actualmente, le dicen que estuvo apresurado, mal hecho y tuvo un mal final
La cultura del fandom está muriendo