Lo perdiste tú. Los países no son corporaciones ni la República Dominicana es una empresa; su objetivo no es rentar. Regalar todas tus costas como país para que otros saquen dinero e importen extranjeros para conquistarlo sin dar un tiro… por Dios, hermano, eso es digno de traición a nuestra patria y a lo que somos como país.
Encuentra en ese mapa una costa que no sea “de un proyecto” turístico, donde el dominicano tenga acceso limitado o nulo (muchos de esos terrenos eran del Estado, con incentivos que ni siquiera son proporcionales, como hacer villas con CONFOTUR). Dale, cuando la encuentres me avisas.
Y mientras tanto, el país sigue en el subdesarrollo: sin agua potable de calidad, con dos apagones nacionales en menos de un año, con un empresariado que vive del Estado, con desorden en todos lados… ¿De qué desarrollo me hablas? ¿Edificios que terminan vendiéndose a extranjeros? y nosotros seguimos jodiendo, armando más cosas sin siquiera arreglar las que ya existen.
No, hermano, tú perdiste el norte. Yo tengo las cosas bastante claras y siempre las he tenido. Aquí no hay inversión, es adquisición, y tú lo sabes muy bien. Para que sea inversión tienen que darse dinámicas que aquí no se están dando… así sí es bueno venir y cogerlo todo sin resistencia. Ay, ñeñe…
Dale ahí, me avisas la costa/provincia que encuentres que no se haya regalado. A Samaná le pueden ir poniendo la bandera de la Unión Europea si desean...
Delcy, Balaguer y la lógica de la continuidad, por qué las potencias no imponen al líder popular tras la caída del dictador
Cuando un régimen personalista colapsa, ya sea por la captura de su líder, como ocurre hoy con Nicolás Maduro, o por su eliminación física, como sucedió con Rafael Leónidas Trujillo en 1961, surge una pregunta inevitable, ¿por qué no se impone de inmediato al líder opositor más popular?, ¿por qué no María Corina Machado hoy, o por qué no entonces el candidato con mayor respaldo popular en República Dominicana?
La respuesta no es moral ni ideológica, es geopolítica y de control del riesgo.
En Venezuela, Estados Unidos tenía capacidad material para neutralizar a Delcy Rodríguez, o para desconocer cualquier continuidad del chavismo y forzar una transferencia directa hacia la oposición. Sin embargo, no lo hizo. Al contrario, toleró, aunque no legitima, que Delcy Rodríguez, figura orgánica del régimen, quedara al frente del aparato estatal de forma provisional. Esto no equivale a respaldo político, sino a una decisión estratégica clásica, preservar continuidad administrativa, control de fuerzas armadas, cadena de mando y estabilidad mínima, mientras se diseña una transición.
La historia dominicana ofrece un espejo casi perfecto. Tras el asesinato de Trujillo, Estados Unidos pudo haber desplazado de inmediato a Joaquín Balaguer, figura íntimamente ligada al trujillismo, y haber impuesto otro liderazgo. No lo hizo. Joaquín Balaguer permaneció como presidente formal porque representaba la continuidad institucional del régimen sin Trujillo, permitiendo descomprimir tensiones, evitar una guerra civil y garantizar que el aparato estatal no colapsara.
El líder popular de la época no era Balaguer, ese líder fue Juan Bosch, quien gozaba de legitimidad social y respaldo democrático real. Sin embargo, Bosch no fue impuesto tras la muerte del dictador, llegó después, mediante elecciones en 1962, cuando el sistema estaba mínimamente estabilizado. Incluso así, fue derrocado al año siguiente, lo que demuestra que las transiciones no se ganan solo con legitimidad popular, sino con control efectivo del poder real.
Este patrón se repite, las potencias no colocan primero al líder más querido, sino al que reduce el riesgo inmediato. El líder popular representa ruptura, el continuista representa contención. En términos crudos, la estabilidad precede a la democracia, no al revés.
Por eso Delcy, como Balaguer, no es el futuro deseado, sino el amortiguador temporal. Y Corina, como Bosch, representa la legitimidad democrática, pero también el desafío al aparato que aún sobrevive. La transición real comienza después, no en el minuto cero del colapso del dictador.
La lección histórica es incómoda pero clara, las transiciones pactadas casi nunca comienzan con justicia plena ni con el líder más legítimo, sino con el mal menor que garantiza que el Estado no implosione. El riesgo no es reconocer esa lógica, el riesgo es confundir la fase de contención con el destino final
El Gobierno está repartiendo una funda de dinero para que el relato en los #MediosRD, sea que al Presidente @LuisAbinader; lo traicionaron.
¡Los indios en RD desaparecieron!
Ese momento cuando alguien llega a tu mente y la buscas en X pero no recuerdas el nombre o el nombre de usuario, pero
¿Que abra pasado con planetajupiter? Creo que era su usuario
Muchos se preguntan el porqué muchos preferimos compra fuera del país, pero es que el costo de las cosas es absurdo.
La gasolina, teléfonos, computadoras, ropa y automóviles son más caros en RD que fuera.
Honda civic 2010
RD$475,000 = USD$ 7,393 RD
USD$3000 = RD$193,000 USA
El prota del día en mis manos ya, me pueden explicar la ley de impuestos y aduana etc 37 veces, la cantidad que estaban cobrando en relación a lo que costó el teléfono es absurdo pero que viva RD, el que no tenga dinero en este país se lo llevó el diablo