Las mujeres dicen “no tengo idea de qué estoy haciendo” y luego terminan la universidad, emprenden, aprenden a estar solas, viajan, sanan heridas y se reinventan una y otra vez.
El viaje iniciático es el encuentro con el diferente, no se puede tener iluminación ni consciencia clara de armonía entre todo lo que existe sin primero enfrentarse con el diferente y la necesidad de que el diferente tenga todas sus caras, igual que tenemos cada uno de nosotros.