Ellos son responsables de haberle entregado a Angel a unos monstruos. Tienen que ser destituidos y terminar presos por cómplices del horror que vivió ese nene.
En plena clase, una niña estaba con sus apuntes, pero se veía estresada, como cuando ya te duele la cabeza de pensar tanto. Y ahí apareció Galletita, una perrita que anda por la escuela como si también fuera alumna.
Lo chistoso es que ella no sabe de tareas ni de exámenes, pero igual decidió “ayudar”. Se subió a la banca, se acercó a la niña y le apoyó la cabeza en el hombro. Luego cerró los ojos y se quedó quieta, como diciendo: “yo no entiendo nada, pero aquí estoy”.
La niña no la movió. Siguió escribiendo y se le notó que se calmó un poco, y la maestra en vez de detener la clase, los dejó ahí.