⠀
Prolongó el abrazo un poco más de lo que su habitual ritmo acelerado solía conceder, dando pequeñas palmadas afectuosas en la espalda de la peliverde antes de aflojar poco a poco el contacto.
“ Bien, suficiente sentimentalismo por hoy. Tengo algo en mente. ¿Vienes? ”
⠀
—Su expresión se iluminó al notar el gesto de su hermano. Sin pensarlo demasiado, se acercó para rodearlo con ambos brazos, estrechándolo en un abrazo afectuoso. Sintiendo una agradable calidez en el pecho al tenerlo cerca.—
Entonces procuraré no abusar de tu valiosísimo tiempo. No sabía que necesitaba agendar una cita para entablar una conversación con su alteza.
—Le devolvió el empujón y su expresión se suavizó en una risita divertida.—
¿Tanto te cuesta admitir que también te alegra verme?
⠀
“ Ya que te has tomado la molestia de buscarme, supongo que puedo concederte unos minutos de mi tiempo. ”
Empujoncito juguetón complementa el tono bromista de su voz.
“ Aunque intenta no acostumbrarte. No siempre estoy tan disponible. ”
⠀
—Intentó seguir con la mirada cada uno de sus movimientos, arqueando una ceja ante su comentario. Finalmente, soltó una risa y negó suavemente con la cabeza.—
¿Acaso necesito una razón para buscar a mi propio hermano? Esta vez no has hecho nada… al menos no que yo sepa, Pietro.
⠀
Al advertir la curiosidad en sus ojos, desaparece y reaparece al instante, esta vez con un puñado de caramelos envueltos en papeles multicolores, que extiende hacia el pequeño para que escoja cuantos desee.
“ ¿Cuál quieres? Puedes llevártelos todos. ”
⠀
⠀
Ojeada fugaz al recipiente presurizado bastó para que reconsiderara, a regañadientes, hasta qué punto resultaba razonable seguir poniendo a prueba la paciencia de la pelirroja.
“ ¿Debo interpretar eso como una amenaza, Romanoff? ” »
⠀
⠀
intentó anticipar movimientos tácticamente, alcanzando a rozar apenas la manga de su camiseta para retomar palmas vacías, ahora en el piso. ilusa, agilidad adquirida a base de años de entrenamiento siquiera se acercarían en
( 𝑐𝑜𝑛𝑡. )
⠀
Resoplando por lo bajo, el velocista se inclinó lo justo para dejar la moneda en el suelo y, tras incorporarse, alzó las manos en señal de rendición.
“ Me da curiosidad saber si reaccionarías igual si te robara el último trozo de pizza. Temperamental y competitiva. ” »
⠀
⠀
“ Difícilmente podrías lanzármela si ni siquiera la tienes, ¿no? En teoría. ”
Extiende el brazo, manteniendo la moneda en alto y fuera de su alcance. Si quiere recuperarla, puede empezar por intentar alcanzarla.
⠀
⠀
Sonrisa de arrogancia mal disimulada es lo que precede a una vertiginosa secuencia de movimientos alrededor de la pelirroja. Cuando finalmente se detiene, la moneda de chocolate ya ha pasado de la mano ajena a la suya, reapareciendo entre sus propios dedos. »
⠀
⠀
⠀‘ hay una imagen que mantener y— da igual, es mi día de descanso. ’
los discursos moralistas prefería dejárselos a 𝓼teve. la aceptó finalmente.
⠀‘ si la lanzo a donde sea, en teoría podrías atraparla con la boca, ¿no? ’