Los grupos dominantes defienden la mina porque saben que se integra bien al ya desgastado modelo logístico-financiero en que han cimentado el país. Así pueden seguir siendo la élite rentista parasitaria de siempre. Capturan excedentes sin tener que expandir capacidad productiva.
Hace un año, con la excusa de una subversión comunista, el gobierno de Mulino asesinó a dos bocatoreños, entre ellos a una bebé, y dejó a cientos de personas heridas. No hubo justicia para ellos. Que no se nos olvide que este gobierno negó los muertes y sigue impune.
El presidente electo en Colombia aún no ha asumido el cargo y ya habla de recortes por más de 60.000 millones de dólares, prometiendo reducir el Estado un 40% y demostrando que el capital no pierde el tiempo a la hora de recuperar el «terreno perdido».
Trump nos quiere quitar el Canal. No es relajo. Lean lo que dijo el administrador del Canal.
Cada muestra de entreguismo —sea de Mulino, diputados o quien sea— es un acto de traición.
O defendemos la Patria hoy y nos plantamos firmes, o nos quedamos sin Canal y sin país.
Terrible esto. Ahora imaginen cómo es para nosotros en Panamá, que jamás se ha dedicado a crear esa capacidad y autonomía como país, sino a profundizar su dependencia.
La misma Admón. que despidió a miles de funcionarios imprescindibles está llenando las agencias federales de «directores de asuntos religiosos» controlados por Paula White-Cain. Lo más flipante es que las que no tengan un «Centro de Fe» deben designar o nombrar un «enlace de fe».
Los cirujanos que fueron a Gaza en socorro de los palestinos relatan que entre las causas de muerte más comunes entre los niños están los disparos en cabeza y pecho. En otras palabras, los genocidas israelíes practican con niños.
La 1ª foto ganó el European Press Prize 2026.
El chovinismo lingüístico es propio de gente incapaz de imbuirse de la riqueza de lenguas que no domina. Quienes sólo viven una lengua suelen tener la mala costumbre de tomar sus límites como el umbral de lo expresable mediante palabras.
Que el Papa sirva de referente a la socialdemocracia no demuestra un acercamiento de la Iglesia a posturas progresivas, sino un proceso de renuncia por parte de los socialdemócratas a sus propios «principios».
El Papa defiende la misma doctrina que sus antecesores; ellos ni eso.
El fin de las marchas no es cambiar todo ya. Visibilizan un problema, lo ponen en la agenda pública, muestran la fuerza de una postura y dejan registro histórico que alimenta otras luchas. Tbn dan pertenencia, desahogo... Falta es organización para insertarlas en una estrategia.
Apoyar una invasión a Cuba de esta forma, quizás en un intento por recuperar la visa, es vergonzoso. Siempre ha rehuido las discusiones ideológicas, pero aquí hay un posicionamiento alto y claro que no hay forma de negar.
También es un problema que el debate se centre en la sostenibilidad de las pensiones y no en la de mantener a una clase parasitaria que aumenta asquerosamente su riqueza mientras los proletarios que la producimos nos vemos cada vez más explotados.
Los que más denuncian la lucha de clases como «algo del pasado» son quienes más la practican. De ahí que cada vez seamos más explotados y tengamos más dificultad accediendo a bienes y servicios mientras ellos boicotean toda medida —por insuficiente que pueda ser— para aliviarla.
En un país donde la informalidad es de casi 50%, la ministrucha de trabajo se atreve a decir que los repartidores no son trabajadores, sino informales, y que para considerarlos trabajadores en una empresa tendrían que ser 90% panameños. Esto es para pedir su renuncia ya!!