«Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos —afirma el Señor—. Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra! Isaías 55:8-9
Mayormente se confunde a Dios como "el genio de la lámpara", que está para que le pidamos cualquier cosa y Él debe obedecer, y si no lo hace entonces "no existe" o "es malo" o "nos abandono". No es así. Él es soberano y desea tener una relación personal con cada uno de nosotros.
Pídele al Padre que te ayude a ser paciente para esperar Su tiempo, que enderece tus pasos para que no caigas en el pozo de la desesperación, y si caes, pídele que duplique tu paciencia y fe.
Tenemos este tesoro, para que se vea que la excelencia del poder es de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, pero no angustiados; en apuros, pero no desesperados; perseguidos, pero no desamparados; derribados, pero no destruidos;
2 Corintios 4:7-8
Levanta tus manos al Señor:
Padre ningún mal tocará mi puerta ni entrará en mi hogar, lo detengo en el nombre de Jesús. Sea peste, enfermedad, quiebra, ansiedad o contienda, sale de mi casa porque solo Tú vives con nosotros. Soy exitoso, triunfador gracias a ti, eso creo. Amén”.