dragones....si quiere llamarlo de algún modo.
Dígame joven señor, ¿Mi susto ha sido tan grande que el dolor se ha esfumado como las gotas de la lluvia al tocar el suelo?
> Odhran
Con más suavidad, niega con la cabeza.
—No se disculpe joven señor, nadie es capaz de controlar algo así. Trate de tomar aire lentamente y soltarlo—Puede llamarlo la costumbre, parte de su infancia fue con sirvientas así que la ayuda a alguien cercano teniendo un
a vista. Son momentos como ese, donde realza y ya es más obvio.
—¿Usted cree que soy un dragón? Cielos, me ha dado una sorpresa—Se permite bromear, tratando de que pueda despejarse el ajeno.
—Soy un guardia de la familia real de los Vaelthorne y si, un descentiende de los
@aslylyfox_ No se equivoca, es un gesto que aún entrenado no pudo evitar.
—Tiene usted razón, son muy volcados a la crianza de dragones. Si es el tema de interés que presenta, le darán una buena conversación. Cualquiera de las dos familias si me permite, dará con lo que usted busca.
Una ceja no puede evitar tener un tick por un segundo. Tomando aire piensa bien su respuesta.
—La familia Vaelthorne puede ofrecerle una buena conversación al respecto, no solo mi príncipe, quien, efectivamente dió el discurso de hoy. Todos tienes una serie de conocimientos
hombre. Pasando a su mano, normal y corriente. El dorado de sus iris descendiendo hasta desaparecer.
—Por aquí gran señor, le guiaré hasta mi príncipe
> Xander
En un expirar aliviado, una sonrisa más honesta marca sus labios. Se sentía bien que alguien viera el potencial del príncipe. Por desgracia era muy difícil que el resto tuviera la misma opinión que Xander.
—Le agradezco enormemente sus palabras, gran señor—Ante tales
sencillo pero todo entrenamiento.....—Enseñandole la mano, las escamas se fueron mostrando, garras apareciendo en sus dedos transformándose.
Algo muy leve, sus ojos cambiando a un potente dorado.
—Da sus frutos—Sin desbordar la sonrisa, fue inviertiendola en frente del
deja de sangrar se dispone a guardarlo.
Buscará a Severian una vez este se dirija a los aposentos, aparte de para devolvérselo para vigilar que nadie interrumpa su sueño. Ya venga solo......o acompañado.
> Severian
No parece culparle, no existe ningún signo de ira por haber recibido tal golpe. Inclusive, cree merecerlo pues no es ninguna mentira que le faltó el respeto a su príncipe.
Conoce a Severian, lo alterado que puede llegar a mostrarse y como reacciona en consecuencia.
en cuanto lo lanza, se queda observando el bordado. Afff, estúpido príncipe que ha bajado el tono. No debe sentirse culpable.
Limpiando la sangre, en el pañuelo se expande un tono dorado.
—Lamento ensuciar su pañuelo, mi lord.....—Susurra para si y una vez la herida
—Hablaré con él.....tiene mi palabra. Por ahora, olvide a su hermano y su labia. ¿Puedo hacer algo por usted? Algo que genuinamente anime su ánimo en este.....dichoso funeral—Le guiña un ojo, permitiéndose el comentario tratando de subirle el humor.
> Oleander
La mirada del caballero se suaviza ante tal confesión, aire suelta en lo que la atención no se aparta del mas joven.
—Comparto su sentimiento con los funerales, mi señor. Le prometo que no tendrá que estar demasiado tiempo en este, me ocuparé de que su mente olvide
Tiene gran labia y quizás no era el mejor momento pero se que sigue siendo un gran hombre, solo debe aprender. Aún es un príncipe.....Doy disculpas en su palabra, mi señor—Agachando cabeza, siempre hacia lo mismo cuando se trataba de Severian.
—Mi nombre no es algo que deba usted priorizar, pero si así lo quiere. Me llamo Xeon, Xeon Razare—Con una presentación se mantuvo observando el gesto de Xander.
Era un hombre que le generaba cierta curiosidad.
> Xander
En algo parecían estar de acuerdo ambos y para Xeon, el hombre frente suya le generaba cierta confianza.
—No le juzgo, gran señor. Mi principe es honesto más no ingenuo, no habla desde la ignorancia. Jamás juzgaría sus palabras más tiene usted razón.
No era el momento y mucho menos era el lugar. Mi señor, el príncipe....aún es joven y no es rey, me disculpo por su osadía, gran señor, más jamás le juzgaré—Leal, hasta la médula.
—Por supuesto, le guiaré. Ah...—Negando con la mano trató de quitar importancia.