Es complejo tener conversaciones en una Red social y aunque en la vida real por lo menos para mí también es algo incómodo, debo reconocer que poder ver la cara de la otra persona o ver sus gestos, es algo que ayuda bastante.
Mediante redes no puedo ver si mis palabras son incómodas, ver sí la otra persona realmente gusta dé hablar conmigo, notar interés o de última saber si la otra persona tiene tiempo para hablar.
En base a lo último y siempre pensando en no invadir él tiempo ajeno, la mayoría del tiempo me quedo pensando lo complicado que es intentar ser respetuoso y al mismo tiempo no parecer desinteresado.
Miro atrás y entiendo que podría tener mucho más, siendo más de una vez cuestionado por tener poca ambición a ojos de los demás, pero simplemente elegí caminar mientras recorro un camino con un final inevitable a diferencia de otras personas que necesitan correr para obtener cosas que sienten qué los harán felices antes del final.
Tener tiempo para desconectar y estar con los tuyos, aunque sean pocos y tú círculo se pueda contar con los dedos de una mano, aprender a disfrutar y valorar cosas tan sencillas como un día completo sin preocupaciones es algo que merece ser valorado.
Buscar tenerlo todo tiene un precio que sinceramente no estoy dispuesto a pagar, voy a intentarlo a mi ritmo y sin perder de vista lo importante, para mí no es válido renunciar a la felicidad en búsqueda del éxito.