Imagínate llegar del trabajo, pasar por tu esposa e hijos para irse al estadio a ver a su equipo y de paso chingarse unas hamburguesas.
Es el sueño de cualquier hombre promedio
Ser introvertido es una mezcla rara. Nos gusta salir, pero no todo el tiempo, nos gusta conversar, pero no con cualquiera, disfrutamos la compañía, aunque también necesitamos nuestros ratos a solas.
La charla superficial nos cansa, pero una conversación nos puede durar horas. Podemos ser muy abiertos… pero solo con quienes nos sentimos seguros. La gente nos parece increíble y al mismo tiempo agotadora.
Como introvertido solo quiero encontrar a alguien que me haga sentir cómodo siendo quien soy. Que no me fuerce a hablar cuando no me nace y que nunca llame “aburrida” a mi vida tranquila. Para mí, compartir un silencio cómodo con alguien es un sueño.
Mi timidez tiene esta excepción donde si alguien es tan tímido/incómodo como yo o incluso más, de repente desarrollo otra personalidad extremadamente extrovertida solo para salvar a la otra persona.