Presentación de mi libro de poemas, "Con el silencio a cuestas", editado por Renacimiento y organizado por la librería La Luna Nueva y Teatro de La Gotera, será el próximo martes 23 de junio a las 20:00 h en el Teatro de La Gotera (C/ Molino de Viento, 7).
Me informan de la editorial que ya tenemos fecha de lanzamiento para mí próximo libro de poemas...y me he quedado sin palabras, sin voz.
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@JGMaiquez@ipeutrera Salvo lo de celebrar la Guerra con una nueva guerra,todo me pareció razonable. Aunque sin armas ni muertos, tampoco yo celebro guerras. No debe haber más batallas que las de las palabras y los argumentos, como interpreto que enuncias al final. Vengan de donde vengan. Salud.
Hoy salgo en la contraportada del @heraldoes. Gracias. Qué bien me han tratado en todo momento. Y qué pedazo de retrato el de @enriquecidoncha. Me encanta decir eso de que Goya tenia algo de ensayista, que es verdad. Y Velázquez sólo un poeta.
El duelo hay que edificarlo sin prisa. Más y más, mes a mes. No es una enfermedad de la que curarse lo antes posible, sino la lenta reconstrucción de un mañana resquebrajado. Necesitamos consentirnos la tristeza.
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@latercera#Chile
En marzo os traemos catorce novedades. Entre ellas están los tres poemarios ganadores del @PremioAdonais en su edición 2023.
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El primer propósito del delantal de la abuela era proteger la ropa debajo, pero además sirvió como un guante para sacar la bandeja del horno, secaba las lágrimas de los niños y, en ocasiones, limpiaba sus caras sucias. Desde el gallinero, el delantal se usó para transportar los huevos y, a veces, los pollitos. Cuando había visitas, el delantal sirvió para proteger a los niños tímidos. Este viejo delantal era un fuelle, agitado sobre la chimenea. Fue él quien llevó las patatas y la madera seca a la cocina. Desde el huerto, sirvió como una cesta para muchas verduras y hortalizas. Al final de la estación, se usaba para recoger manzanas caídas. Cuando llegó el momento de servir la comida, la abuela sacudía su delantal en la escalera, y los hombres en el campo sabían de inmediato que tenían que ir a la mesa. Pasarán muchos años antes de que algún invento u objeto pueda reemplazar este viejo delantal ... En memoria de nuestras abuelas.
Ángeles Fuentes