Reconozco que el concepto "presentar en sociedad a mi hermana como si fuera un nuevo iPhone para hacerla famosa en minutos y que no tenga que pegar un palo al agua en su vida" ha superado mis estándares distópicos incluso siendo consciente de que vivo en pleno capitalismo tardío.
Mi primera medida como Presidente del Gobierno: ilegalizar el concepto de poner el móvil a grabar de forma premeditada para acto seguido montar escenas prefabricadas y guionizadas de pornografía emocional con las que recibir aplausos e interacciones en internet.