@felixbolanosg Los descendientes de exiliados pueden votar, Sr. Bolaños. Usted se ha leído el Auto igual que yo y lo sabe.
El Supremo no les ha cerrado la puerta a ellos, sino a los cientos de miles nacionalizados por su Gobierno sin acreditar esa condición.
Sus bulos ya no engañan a nadie
🔴 BULO:
La única vez que en España se congelaron las pensiones fue con Zapatero el joyero. Además tú eras diputado y votaste a favor.
Andas tan corto de memoria como de vergüenza.
Han matado a Maricarmen.
Sin ningún escrúpulo han utilizado el sufrimiento de una persona mayor para montar una campaña que ocultase la responsabilidad del Gobierno en el desastre de la vivienda.
La responsabilidad de Pedro Sánchez, como dijo Maricarmen.
Que se sepa quien ha traído la ruina y la muerte (en el apagón, en la DANA, en Adamuz, en Ceuta) a España.
PÁSALO.
Españoles, ¡a las urnas!
29 de Noviembre:
Contra la indecencia.
Pedro Sánchez:
1. Llamó cambios de opinión a sus mentiras.
2. Levantó un muro entre españoles.
3. Hizo del guerracivilismo su estrategia de supervivencia.
4. Compró la investidura con impunidad.
5. Quebró la igualdad entre españoles.
6. Indultó a los condenados del 1-O.
7. Borró el delito de sedición.
8. Rebajó la malversación.
9. Blanqueó a Otegi como socio de Gobierno.
10. Pactó con Bildu la memoria democrática.
11. Le entregó la alcaldía de Pamplona.
12. Impulsó la excarcelación masiva de etarras.
13. Colonizó todas las instituciones.
14. Extendió su injerencia a las empresas privadas.
15. Linchó a los jueces que investigaban a los suyos.
16. Intentó liquidar la independencia judicial.
17. Llamó fango a la prensa crítica.
18. Criminalizó la discrepancia.
19. Maniató al Parlamento.
20. Encadenó una legislatura entera sin presentar Presupuestos.
21. Pulverizó el principio de responsabilidad política.
22. Despreció la rendición de cuentas.
23. Asaltó la televisión pública.
24. Impuso un confinamiento inconstitucional.
25. Intentó manosear el censo electoral.
26. Su fiscal general fue condenado por revelación de secretos.
27. Su mano derecha fue condenado a 24 años por corrupción.
28. Su otra mano derecha espera juicio por corrupción.
29. Su hermano fue condenado por prevaricación.
30. Su mujer está procesada por corrupción.
31. Su entorno convirtió las mascarillas en negocio.
32. Predicó feminismo mientras enchufaban a prostitutas en empresas públicas.
33. Pagó a cloacas para intimidar a jueces, fiscales y policías.
34. Rebajó las penas a más de mil agresores sexuales.
35. Prometió vivienda asequible y dejó alquileres prohibitivos.
36. Hundió el mercado del alquiler.
37. Promovió la okupación.
38. Pulverizó las esperanzas de los jóvenes.
39. Impuso un infierno fiscal.
40. Descontroló la deuda pública.
41. Empobreció a los españoles.
42. Degradó los servicios públicos.
43. Erosionó las fronteras.
44. Aprobó una regularización masiva de inmigrantes.
45. Presidió el desplome de la Educación.
46. Abandonó a los castellanohablantes en Cataluña.
47. Convirtió la gestión ferroviaria en un caos.
48. Abandonó a las víctimas de la DANA.
49. Provocó con su dogmatismo un apagón masivo.
50. Se lavó las manos de los 46 muertos de Adamuz.
51. Medró con la corrupta dictadura venezolana.
52. Recibió a Delcy Rodríguez en Barajas.
53. Protegió a Zapatero a pesar de sus comisiones y joyas millonarias.
54. Provocó conflictos diplomáticos con los aliados naturales de España.
55. Entregó el Sáhara a Marruecos sin pasar por el Congreso.
56. Declaró que Ceuta había sufrido un ataque y se marchó un mes de vacaciones.
57. Degradó la vida pública.
58. Normalizó la indecencia.
59. Hundió a la izquierda.
Y 60. Destrozó al PSOE.
@LMPardoAbogado El objetivo es echar al Gobierno. Si aparece otro partido de derechas para competir por los mismos votantes, lo único que conseguiremos es fragmentar aún más el voto. ¿De verdad no hemos aprendido nada?
🔥🔴 EVITEMOS EL PUCHERAZO:
👉 Presentemos una ILP para modificar la Ley de Nietos y evitar la concesión masiva de la nacionalidad española a 2,5 millones de personas.
Una iniciativa legislativa popular es la vía legal para que los ciudadanos lleven una proposición de ley al Congreso con 500.000 firmas.
No se trata de quitar derechos a quien ya la haya obtenido legalmente. Se trata de cerrar una vía excepcional, exigir vínculo real con España, auditar expedientes y evitar que se fabrique desde los consulados un nuevo cuerpo electoral sin arraigo efectivo en nuestro país.
La nacionalidad española no puede convertirse en una autopista administrativa para alterar el censo.
PP y Vox deberían promoverla y poner sus estructuras al servicio de la recogida de firmas. Porque una cosa es tumbar una iniciativa de partido, y otra muy distinta bloquear o rechazar una propuesta respaldada directamente por cientos de miles de españoles.
500.000 firmas bastan para obligar al Congreso a retratarse.
Hagamos lo que podamos como ciudadanos para evitar este pucherazo.
¡Pásalo!
De vez en cuando, cada muchos años, surge un hombre que, con total desapego a su bienestar, su futuro y su entorno, decide enfrentarse a lo inevitable, a lo imposible.
Tenemos frente a nosotros a uno de esos héroes: el juez Peinado.
Honor.
El PSOE está más indignado por la sanción rebajada a Aldama que por la condena histórica al que fue su secretario general. Está claro que no les gusta que se recompense la colaboración con la justicia para destapar la corrupción porque puede incentivar a que otros sigan ese camino y destapen mucha más corrupción que el PSOE sigue intentando tapar.
Gabriel Rufián y la llamada izquierda plurinacional, entre la épica, el mito y la impotencia
La deriva de Pedro Sánchez no solo amenaza con colapsar las instituciones del Estado, sino que también arrastra consigo a quienes han parasitado de ese mismo Estado durante años y a periodistas como Antonio Maestre.
Los nacionalismos periféricos, que han hecho de la indignación su negocio político, y las llamadas izquierdas de la izquierda, instaladas en un relato infantil de buenos y malvados (donde Vox representa al ogro fascista que justifica cualquier exceso), parecen condenados a desaparecer junto a la burbuja que los ha sostenido.
- Sin un Estado fuerte para todos no hay propuestas que valgan:
En lugar de construir Estado real, es decir, España, creando alternativas de gobierno para todos los españoles, han preferido el espectáculo y la polarización, confiados en que el miedo a la derecha mantendría cautivo a su electorado.
Pero la realidad es más tozuda. Sin instituciones sólidas ni políticas eficaces, ni el antifascismo retórico ni las banderas identitarias bastarán para evitar el desgaste.
Cuando el sanchismo se desplome, muchos descubrirán que no tenían proyecto propio, sino un papel secundario en una política degradada donde todo valía porque había que frenar a la malvada extrema derecha.
La solución que Gabriel Rufián plantea ahora es que, debido al avance de PP y Vox, es necesaro articular una izquierda plurinacional desde los espacios nacionalistas.
Según él, la lógica es clara, la suma actual no da, y sólo un frente de este tipo puede evitar un gobierno de la derecha. Sin embargo, este planteamiento reproduce los vicios de la política espectáculo y la indignación profesionalizada.
- La suma no da porque se ha dinamitado el marco común:
El bloque nacionalista lleva años debilitando al Estado del que depende para existir. Han construido su capital político a base de echar las culpas a España y a fragmentar el debate público, pero sin ofrecer una alternativa de gestión creíble. Es difícil sumar cuando se erosionan las instituciones que garantizan los derechos sociales.
- El sentimentalismo como estrategia:
Apelar al sufrimiento de la gente es eficaz como lema sentimental, pero es una forma de ocultar que gran parte de la política soberanista vive de gestionar esa indignación. La denuncia permanente ha sustituido a la construcción de programas materiales y a la asunción de responsabilidades de gobierno.
- El oxímoron de la izquierda plurinacional:
Hablar de una izquierda plurinacional es una contradicción política. La fragmentación estatal no garantiza más justicia social. Al contrario, debilita las herramientas de redistribución y soberanía económica. La historia muestra que los Estados fuertes, y no los conglomerados de pequeñas naciones, son los que han construido sistemas de bienestar robustos.
- La magia política disfrazada de pragmatismo:
Cuando Gabriel Rufián critica la pureza y pide más cabeza, ignora que su propuesta se basa en un romanticismo político incapaz de traducirse en poder efectivo. Sin un Estado sólido no hay margen para políticas sociales, y el nacionalismo emocional es insuficiente para sostener el bienestar común.
- Un relato que caduca:
El relato victimista del soberanismo tiene fecha de caducidad porque no responde a las demandas materiales de la ciudadanía. La política necesita dejar de ser un plató de emociones para volver a ser un espacio de gestión, ideas y programas efectivos.
La propuesta de Gabriel Rufián refleja el agotamiento de una generación política que ha convertido la indignación en su medio de vida.
Hablar de una izquierda plurinacional es prolongar el espectáculo sin abordar los problemas estructurales. En un momento en que España se juega su soberanía económica y social, insistir en este tipo de fórmulas solo garantiza más división y menos capacidad de transformación real.
- El problema de base:
Este bloque plurinacional y las llamadas izquierdas de la izquierda también han construido buena parte de su relato sobre un odio visceral a todo lo que huela a hispanidad y catolicismo.
Siguiendo un esquema simplista, han reducido siglos de historia y cultura a una caricatura franquista del “nacionalcatolicismo”, como si toda la herencia hispánica y cristiana se resumiera en el régimen de Franco.
Esta miopía histórica no solo les impide comprender la raíz de la unidad política que hace posible un Estado de bienestar, sino que además ha debilitado las defensas culturales frente a quienes sí tienen proyectos civilizatorios claros.
Han vaciado de sentido las referencias comunes y, en nombre de un laicismo agresivo y un antifranquismo eterno, han terminado por dar alas a los enemigos de la civilización occidental, incluido un islamismo que no oculta su machismo, patriarcado, homofobia, etc.
Así, la obsesión por desmantelar la España católica ha abierto espacios para ideologías que son frontalmente opuestas a la igualdad, la libertad y la dignidad humana que estas mismas izquierdas dicen defender.
En su cruzada contra la identidad histórica, han olvidado que sin ella no hay suelo firme desde el que construir un proyecto de futuro.