Gracias a Dios porque hoy nos muestra que su misericordia es infinita. Agradezco profundamente por la vida y protección de mi esposo Renson Martínez.
Rogamos para que Dios tenga compasión y toque el corazón de quienes hoy actúan desde la maldad. Arauca y Colombia no soportan más violencia. La vida es sagrada y debe ser respetada.