// cine. Un placer prestar a este tontorron como presentador.
Eu os amo. Jamás iba a dejar que Michuki se quede sin celebrar el cumple ☝🏻
Pero ocupo hacer snooomimimi
—¡Yep, nada de stream, yo tenía un-! ¿Huh? —la risa de Mitsuki lo desconcertó, por lo que guardó silencio para dejarlo hablar, y poco tardó en ir a darle un abrazo, estrujando bien.
—Mōhhh, Mitsuki, ¡siempre estás haciendo mucho por todos! Te mereces todos los cumpleaños felices
—Jajaja, creo que jamás se me habría ocurrido celebrar mi cumpleaños así… esto fue muy divertido —confesó limpiándose una lagrimita furtiva—. Chicos… Natsume, Momo-san, Yuki-san… muchas gracias a todos. ¡Este ha sido un increíble cumpleaños! ¡Gracias!
—Pft... ¡Jajaja…!
El giro de los acontecimientos, la reacción de todos y la aparición sorpresa de Yuki proclamándose como ganador final le provocaron unas buenas carcajadas.
Estaba feliz.
Pensar que todos se habían reunido para hacer algo como eso…
hacer sonar algún efecto de brillo, también (cómo)
—¡La respuesta es correcta, darling! Pero como te llevaste los tres puntos y el premio, yo te diría que empieces a pensar cómo huir de Tamaki.
—Es que no creí que encontrarías el botón a tiempo —protestó entre pucheros porque, como bien había dicho, él también quiso participar. Pero no podía. Claro, Yuki se había ofrecido, ¡pero no quería ilusionarse!
Ahhh, qué guapo se veía cuando superaba las expectativas. Debería
Gasp. Cuánta velocidad, se podía palpar la competencia, y se veía la electricidad en las miradas, pero...
—Mōh, darling. ¿Encontraste el cuarto botón?
Qué
—¡ESTÁ BIEN!
* 🥁🥁🥁🥁🥁🥁 *
—Por tres puntos, y la victoria en este juego, la pregunta es.... —miró al cumpleañero. Luego a los participantes. A Tsumugi. Y a Kinako.
(¿Kinako?)
—Hehe, ¡pero ya viste lo que ocurrió con esas preguntas! —en pantalla aparecieron unos monigotes recibiendo tortazos. Obvio.
—Bueno, menos mal que tenemos una pregunta decisiva. Quien responda, recibirá tres puntotes y se coronarán como los ganadores, ¿quieren oírla?
—Eso es correcto.
Aunque se sentía un poquito avergonzado, también se sentía profundamente conmovido. Nunca habría imaginado que Yamato lo entendería con tanto detalle.