La manera más rápida de olvidar a alguien, es siendo cruel contigo mismo.
Cuando extrañes a una persona, solo recuerda que ya no te quiere, ni te extraña, que le valió y no le importó. Puede que dañes tu corazón, pero fortalecerá la mente.
me falló gente que me vio llorar, le abrí las puertas de mi casa, se quedó a comer, y conoció a mi familia. Así que a estás alturas nada me puede sorprender
Las decepciones que más duelen no me las dio la vida, sino aquellas personas que un día prometieron quedarse, cuidarme y jamás fallarme. Porque cuando la herida viene de alguien en quién confiabas, duele mucho más que cualquier golpe que pudiera darte la vida.
Eviten traerme información o rumores sobre, personas de las cuales opté por desvincularme, si ya cerré ese ciclo, cualquier dato sobre la existencia de esos seres, para mí es irrelevante.
Normalicemos no sentir culpa por tomar distancia de quienes nunca tuvieron consideración por nuestros sentimientos. No estamos obligados a sentir pena por quienes sabían que podían herirnos y aun así eligieron hacerlo. También tenemos derecho a protegernos.
A veces me siento mal por no llamar o estar pendiente de los demás, pero luego me doy cuenta que el teléfono funciona en ambos sentidos, y no hay nadie que me esté preguntando cómo estoy.