La riqueza no se mide en dinero
Estas con tu familia, viendo un viernes botanero y chingand0t3 una cemita, la vida es bella
El fútbol es más que una pelota .
El viernes no fue un día cualquiera para la familia Vuoso. Con apenas 17 años de edad, Lucca Joel Vuoso Ramos, hijo del gran Vicente Matías Vuoso, debutó en la Primera División de México. Y sí, lo hizo con Santos, club donde su papá se convirtió en leyenda.
El canterano de Los Guerreros jugó unos minutos ante Querétaro y comenzó a dar muestra de su capacidad para desequilibrar.
Hace unos meses lo vimos representando a México en el Mundial U17 y, ahora, ya llegó su presentación como profesional. Esa foto con su padre y el detalle de regalarle la camiseta a su mamá, quien lo ha acompañado en todo este recorrido, dicen muchísimo.
Ojalá sea el inicio de una carrera exitosa.
FÚTBOL EN LA SANGRE.
@ClubSantos@AlecIrarragorri@Irarragorri la inversión no se presume ni se declara en conferencia, se refleja y demuestra en la cancha, si el equipo no compite, no importa cuánto costo la plantilla, la calidad es como el dinero mismo, no se puede ocultar
Santos es de esos casos que son de documental. Un equipo que aspiraba a ser grande e hizo hasta lo imposible con la construcción del TSM y un proyecto envidiable y hoy hasta el MazatlánFC, otro proyecto arrumbado, y despreciado le gana. Son de esas cosas que no entiendes en la historia del futbol mexicano. Son de esos equipos que crecen, pero se dan cuenta que son enanos. Qué pena porque su dueño, Alejandro Irarragorri, siempre soñó con un equipo ganador y protagonista, pero hoy la realidad es que es una auténtica pesadilla.
Cuando algo no sale como esperabas, es fácil pensar que la vida está siendo injusta contigo. Nos pasa a todos. Pero con el tiempo aprendes que no todo lo que se frena es una pérdida. A veces es protección. A veces es ajuste. Nosotros solo vemos el trozo de camino que pisamos; la vida, en cambio, contempla el recorrido entero. Lo que hoy te parece perfecto quizá mañana te habría quedado pequeño. Por eso, aunque cueste, confía un poco más. No todo retraso es un no. Algunos son un “todavía no”, porque hay algo más adecuado esperando su momento.