Sus manos se alzaron hasta tomar las mejillas de la chica, se alejó para poderla ver por unos segundos para después atraparla nuevamente en un beso, aquel era diferente al anterior algo más apasionado que trasmitía todo el desespero de los años contenidos.
Todo aquello fue muy sorpresivo para el monegasco. Sus manos envolvieron la cintura de la fémina, el beso era tortuosamente lento pero mágico, sintió su corazón latir con fuerza contra su pecho.
— Angie… — murmuró contra sus labios mientras apoyaba la frente contra la de ella.
El aire fresco golpeaba el rostro de la reportera despeinado su cabello y dándole una sensación familiar de nostalgia, el silencio solo la dejaba escuchar sus pensamientos más fuerte y pesados que antes.
Sus ideas no eran las más coherentes en ese momento, que podrían esperar >
Bueno tampoco he sacado buenas notas, mis compañeros tienen más visualizaciones en las suyas que las mías. Pero inconscientemente me acabas de dar una idea.
contra su pecho, quería girarse y besarla. Era irónico que hace no más que unas horas estaba fastidiado de su presencia y ahora no pueda estar sin preocuparse por ella.
Capaz estaba soñando o por su bienestar creería estarlo haciendo para que al despertar todo sea como antes.
Todo quedo en silencio, el único ruido era del agua y los motores de yate.
El monegasco seguía navegando pero sus pensamientos estaban en Angelic y lo suave que era tocar su rostro.
—Maldición…— murmuró para sí mismo y de reojo miro hacia la fémina, su corazón latía con fuerza
Con la mirada siguió al monegasco viendo como se alejaba sin ella poder hacer algo, pues permanecía estática en su lugar mientras su corazón latía a mil y su rostro coloreado de un rosa casi notable.
Salió de su trance poco después, ya no tenía algo que decir o un chiste que
No creo que te envíen para allá, tu estilo de moda ha cautivado la atención de las chicas, y ahora te reconocen con la mejor vestida de la F1… sería un delito que te cambien.
Su risa cesó al verla acercar al borde y dejó el volante corriendo hacia ella aunque para ese momento la chica dio paso hacia atrás.
— ¡Estás loca! — exclamó con una expresión de preocupación en su rostro, sus manos sostuvieron la cara de ella por unos minutos sin emitir sonido
Arrugó la nariz, mirándolo con una expresión casi aterrada por su suposición.
— Ni en tus mejores sueños eso es real. — Sacudió su cabeza en negación. — Prefiero tirarme al océano antes que eso. —
Se acercó al borde para mirar que tan profundo era, mala decisión.