——— Se señaló el cuerpo con ambas manos, riendo un poco ya que era normal que no todos supieran de la existencia de las nikkes.
Quizá te parezco humana, pero las nikkes no dejamos de ser maquinas creadas por vosotros.
A pesar de su edad, William acostumbraba a informarse aunque en aquella situación fuese la excepción. Por lo que no dudaría en preguntar nuevamente, mientras la estudiaba con la simple mirada.
ᅠᅠ━━ ¿Ayudar en qué sentido? Y desconozco que es una Nikke.
——— Golpecitos le dio a la culata del rifle, sonriendo porque era casi como su compañero.
Allí donde lo ves tiene una potencia increíble y además cada cierto tiempo puedo ponerlo en modo automático, es un bicho.
Si, que no seas humana no quiere decir que no tengas sentimientos
-Ahora se fijó en el arma de la contraria. Era bastante grande a decir verdad-
¿qué tal se comporta eso?
Si, aunque tenemos sentimientos al igual que vosotros pero puedo decir lo mismo grandullón, me alegra conocer humanos tan majos.
——— Palmadita en el hombro le dejó.
-Leve risa soltó el hombre, le recordaba a algo que él conocía. Parecido pero distinto a la vez-
Entiendo. Asique eres sintética... De todas formas sigue siendo un placer conocerte, no todos los días me encuentro con más personas que defiendan la humanidad
Ya nos parecemos en algo
-Comentó con una suave risa. La mirada ya estaba puesta en sus ojos durante la conversación-
¿Qué es exactamente una "nikkie"?
——— Apoyó el rifle contra el suelo, el cual de alto era casi igual de grande que ella, observando al de más estatura con una sonrisa confiada.
Poder pueden, pero intentar desarmar a una Nikke es una tremenda estupidez, cuando somos maquinas para ayudar a humanos.
Sus palabras denotaban seguridad a pesar de que su aspecto demostraba todo lo contrario. Sin siquiera dudar, el varón se acercó dejando que su gran anatomía contrastara con la ajena.
ᅠᅠ━━ Te podrían desarmar, aunque apuesto que muchos deben distraerse con tu figura.
——— Miradita que hizo a su arma un momento, soltando una breve carcajada y mirando de nuevo al contrario.
Te sorprendería de lo que soy capaz de hacer con Wolfsbane en mis manos, es una arma increíble, y si se acercan. ¡Culatazo! Hehe.
¿Verdad? Las nikkes tenemos nombres extraños.
———Se le quedó mirando, mostrando una sonrisa tras escuchar lo último.
Y bueno, soy bastante mayor aunque no lo parezca, no envejecemos después de todo.
Extraño nombre.. Red hood
-Repitió para quedarse con él, estrechando la mano ajena de forma firme-
Pocas veces me llaman chaval. Sospecho que no eres lo que pareces, ¿verdad?
Haha, no te preocupes chaval.
No es que me moleste ni nada.
——— Se ha acercado a él para estrecharle la mano para presentarse también.
Soy Red Hood, una Nikke del escuadrón diosas.
¿Aaah? Menudo atrevido, osea no te voy a atacar ni nada de eso pero eso de decir abiertamente a que las miras a una chica con un rifle de varios metros en su mano...
¡Es de suicidas!