A pedido de mi hijo (4), mi viejo (76) se tiró de uno de los toboganes altos del Jagüel. Al aterrizar lo sorprendió una ovación espontánea de un par de decenas de vecinos.
Sonrojado, alzó los brazos y saludó a su público.
Fue un gran domingo.
Tenés una vocación. Y sos muy buena/o en lo que hacés.
Pero cuando desconectás -desconectás de verdad- te das cuenta que en realidad debiste haber estudiado Licenciatura en Hamaca Paraguaya, Tecnólogo en Castillitos de Arena o Maestría en Venta de Pastelitos de Dulce de Membrillo