Dieciséis años atrás. Leo Messi celebraba su cumpleaños 23 en el Mundial de Sudáfrica 2010 en una habitación que compartió 40 días con Juan Sebastián Verón en Pretoria. La Brujita tenía tres mundiales encima, su liderazgo era furioso. También infundía miedo y respeto. Ese fue el personaje que escogió Maradona para que acompañara a Leo en la Copa del Mundo en la que ya aterrizaría como la figura de Argentina. ¿La misión? Fungirlo como el líder espiritual del plantel.
Con mirada perdida, Messi se la pasaba viendo los DVD que repartía como un contrabandista Javier Mascherano: se veía la serie de El Cartel de Los Sapos, acerca de narcotraficantes colombianos. Pero su tranquilidad se esfumó cuando Diego llamó a su habitación dos días antes del tercer partido de la fase de grupos ante Grecia. “Vos vas a llevar el brazalete de capitán”.
Esas 48 horas, cuenta Verón, lo vio más nervioso que nunca. El partido no tenía nada que ver… era más bien lo que tenía que hacer antes: dar un discurso. Quitarse cinco tipos de encima, tranqui, pero decir 13 palabras seguidas le costaba una vida. “Qué digo?”. “Decí lo que sentís y te va a salir solo”, respondió la Brujita.
Un líder silencioso. Que no le gusta ser el tipo que más se hace notar, el que más grita, el que más escupe. En la cancha hablamos. Y en Catar tuvo un ataque maradoniano: le hizo el festejo de Riquelme a Van Gaal como símbolo de fútbol sudamericano. Necesitábamos un símbolo y Messi nos lo ofreció. Qué mirá, bobo, qué mirá.
Pero había un fastasma, que hasta hoy, la vida no le tenía a Messi: los ingleses y las Malvinas. Cuarentón, corrió, metió y generó de sus pies la remontada épica en los últimos minutos. Leo no fue Diego, fue Messi.
El Avatar está completo.
“Desde que mi viejo me compró mis primeros botines que soñaba con hacer este gol.
Para mi vieja, que desde el día que yo me fui a Racing jamás dejó de tender mi cama. Eso vale más que cualquier gol, que una final”.
Esto de Lautaro Martínez. 🥹🇦🇷
🇻🇪🥺😭 DESGARRADOR: “Mi mamá dejó de respirar ayer a las 7:30”, dice este niño, llamado Mateo, que fue rescatado con vida.
“El único que sobrevivió a este derrumbe fui yo”.
1️⃣ Camina.
2️⃣ Se la rasca.
3️⃣ Le llega la pelota.
4️⃣ Se activa y empieza a gambetear.
5️⃣ Marca el gol.
Solo puede ser hijo de una persona. No hay prueba de ADN más efectiva.
Ufff, las lágrimas de James Rodríguez mientras sonaba el HIMNO COLOMBIANO en el inicio de su ÚLTIMA COPA DEL MUNDO. Ante un Estadio Azteca completamente pintado de amarillo, el mejor futbolista colombiano de la historia no pudo evitar conmoverse. Sabe que es el principio del final. Sabe que es su último baile. Y sí, quiere regalarle otro torneo histórico a todo el pueblo colombiano. LA EMOCIÓN DEL 10.