Me encanta la gente que cambia porque no quiere perder a alguien, la gente que valora y deja de lado el orgullo, me encanta esa gente madura que entiende que no se encuentra la misma persona dos veces en la vida.
Ni un estado, ni una foto en redes sociales ni mil historias son demostraciones de amor. El amor son acciones diarias, en la vida real, cara a cara. Sin duda un detalle como una foto es una sorpresa muy linda, pero como dicen: "El que mucho enseña, poco tiene".
No soy celosa pero si mi pareja no es capaz de poner límites con cualquier persona para respetarme a mi y los acuerdos que tenemos, pierdo el interés por completo. Aquí no cuidamos a nadie, cada quién es consiente de lo que hace.
Mi papa me acaba de decir algo valiosísimo: cuando una mujer trabaja, estudia y tiene aspiraciones, ya no está en condiciones de dejar entrar a su vida a cualquier hombre, cuando una mujer es inteligente y tiene metas, tiene el poder de escoger a su acompañante de vida.
Que paz inmensa me da saber que dentro de todos mis problemas soy una buena persona y no busco jamás arruinarle la vida a nadie, esa tranquilidad no me la sacan ni aunque me tiren toda la mala vibra del mundo.