Lo contradictorio no es que un tipo exitoso y con guita quiera un mundo un poco más justo sino que vos, que solo tenes a tu nombre las cucarachas qué viven en tu alacena, te alegres cuando le bajan los impuestos a los millonarios.
El día en que al Mono Mario y al Polaco los reventaron los ricoteros cuando pasó sin querer con el auto cerca del estadio donde tocaba el Indio Solari con los Redonditos de Ricota ¡Aguante los Redondos!
Adiós, Chunchuna, gracias por dejar para la posteridad la mejor escena que existe en el cine argentino (La Historia Oficial), sobre la hipocresía de algunos/as.
Arnold Schwarzenegger’s 1989 Japanese energy drink commercial is the kind of gloriously bizarre celebrity advertising that could only have come from the late ’80s.