La vida con Dios no es lineal, es un viaje de altos y bajos, de lágrimas y risas. En cada etapa Él está contigo escribiendo una historia que lleva Su firma.
Nunca dudes de que tu vida está en manos del mejor autor.
Estoy tan enojada con la vida, por hacerme sufrir tanto, y hacerme sentir tan sola, cuando siempre hago las cosas con el corazón y pensando en los demás.