Un cristiano maduro no es aquel que hace alarde de su "gran santidad”, sino uno que entre más se familiariza con Dios, se reconoce a sí mismo cada vez más como un gran pecador.
Entre más conoces la santidad de Dios, percibirás más ampliamente lo horrible de tu pecado.
No te dejes confundir con el falso “solo amor” amar no significa “haz lo que quieras, de todos modos te amo”.
El amor es corrección, disciplina, respeto, el amor educa, el amor confronta, porque el amor es verdad.
#tuitnuestrodecadadia
La Palabra de Dios es de por sí eficiente y dinámica, tiende a la realización y si promete, da; si expone, ilumina; si corrige, santifica; si perdona, devuelve la gracia. Autor: Alfonso Milagro.
Creo que más de la mitad de las cosas a los que los cristianos llamamos: «un espíritu de...» no son espíritus, sino actitudes inmaduras que no hay que reprenderlas sino confrontarlas.