Tal vez tengamos que aceptar que el otro nunca es cómo queremos o necesitamos que sea. El otro es como es. Como puede. Como le sale. A partir de ahí, posiblemente, empecemos a exigir un poco menos y a entender más.
Las personas mágicas si existen y aparecen de la nada. Son aquellas que saben ganarse tu confianza rápido y de forma inesperada. De pronto un d��a llegan a tu vida, empiezan a hablar de todo, de alegrías, daños, penas y heridas. Y crean un vínculo inexplicable.