Me dijo "desnudate" y yo le mostré este video del cucho Hernández peleando por el balón en el momento más tenso del partido. Me puse a llorar y ella se burló. Quería ver la desnudez de mi cuerpo; yo, tonto, le mostré la desnudez de mi alma.
Yo quiero que alguien me expliquen por qué cuando era pequeño salía del colegio a las cinco y media, merendaba, jugaba en la calle, hacía los deberes,
veía la tele, me bañaba, jugaba en casa, leía y eran las ocho de la tarde todavía. Ahora te tomas un café a las cinco y ya son las doce.