Entre los homófobos, igual que entre los machistas, las denuncias falsas son como pilas de mercurio, una puede contaminar miles de litros de agua. La mentira da fuelle al que odia, alimenta su discurso e igual convence a alguien. Pero no invalida el resto de agresiones, nunca.
Acabo de leerle a mis hijos la noticia de El Diario sobre la agresión homófoba de Madrid. Sin ahorrarles ni un detalle. Se han quedado conmocionados. Me da igual. Pienso ser implacable. La única solución es la educación. Es horrible
Una de mis grandes penas es que previsiblemente Carla Antonelli perderá el escaño en la Asamblea de Madrid. Una mujer admirable a la que le debemos mucho
Los debates teoréticos están muy bien pero, cuidado, despegar la teoría del plano de la realidad al abstraerla nos convierte en personas cínicas y nada empáticas. Una teoría que no se sabe o no se puede aterrizar en la realidad es un dogma y con dogmas no se contruye nada bueno.