Hoy queremos recordar, una vez más, a Nagore Laffage. Tenía veinte años cuando fue asesinada el 7 de julio de 2008 por el hombre que aparece en la imagen contigua: José Diego Yllanes.
Ambos trabajaban en el mismo hospital, aunque fue durante la noche de San Fermín cuando se encontraron. Se gustaron y decidieron ir a casa de él. Allí comenzaron a besarse, pero de repente él se volvió violento y le rasgó la ropa. Nagore se asustó y le dijo que quería marcharse. Forcejearon. Ella intentó escapar e incluso llegó a llamar a Emergencias. Él le arrebató el teléfono, la golpeó repetidas veces y finalmente la estranguló. Cuando comprobó que había muerto, trasladó su cuerpo a un bosque. Intentó descuartizarlo, pero desistió y terminó abandonándolo allí.
Durante el juicio, además del asesino, también se juzgó la vida de Nagore. A él no lo condenaron por asesinato, sino por homicidio.
Nagore hizo todo lo que tantas veces se dice que hay que hacer: decir no, resistirse e intentar pedir ayuda llamando a Emergencias. Aun así, la asesinaron. Y aun así, cuando ya no podía defenderse, también fue juzgada.
El asesino no llegó a cumplir nueve años de prisión por este crimen. Desde 2017 trabaja como psiquiatra en una clínica privada y, desde 2020, también puede ejercer en la sanidad pública.
Un 7 de julio de 2008, Nagore Laffage era brutalmente asesinada en los Sanfermines de Pamplona.
Su asesino fue José Diego Yllanes Vizcay, psiquiatra de familia burguesa del Opus Dei, la mató dándole 38 golpes y la mutiló para borrar sus huellas.
No pasó ni 10 años en la cárcel.
Hoy queremos recordar, una vez más, a Nagore Laffage. Tenía veinte años cuando fue asesinada el 7 de julio de 2008 por el hombre que aparece en la imagen contigua: José Diego Yllanes.
Ambos trabajaban en el mismo hospital, aunque fue durante la noche de San Fermín cuando se encontraron. Se gustaron y decidieron ir a casa de él. Allí comenzaron a besarse, pero de repente él se volvió violento y le rasgó la ropa. Nagore se asustó y le dijo que quería marcharse. Forcejearon. Ella intentó escapar e incluso llegó a llamar a Emergencias. Él le arrebató el teléfono, la golpeó repetidas veces y finalmente la estranguló. Cuando comprobó que había muerto, trasladó su cuerpo a un bosque. Intentó descuartizarlo, pero desistió y terminó abandonándolo allí.
Durante el juicio, además del asesino, también se juzgó la vida de Nagore. A él no lo condenaron por asesinato, sino por homicidio.
Nagore hizo todo lo que tantas veces se dice que hay que hacer: decir no, resistirse e intentar pedir ayuda llamando a Emergencias. Aun así, la asesinaron. Y aun así, cuando ya no podía defenderse, también fue juzgada.
El asesino no llegó a cumplir nueve años de prisión por este crimen. Desde 2017 trabaja como psiquiatra en una clínica privada y, desde 2020, también puede ejercer en la sanidad pública.
Ve su nombre al lado del de Messi, Mbappé, Haaland en la lista del Pichichi... ¡PERO ES QUE LE DA IGUAL! 😂
"No me importa. Lo digo de verdad. Me importa tener aquí a mi familia... con el ambiente que tenemos en el vestuario" ❤️
#DAZNMundial#FIFAWorldCup
Seguramente estamos ante la foto del año. Es imposible juntar en un mismo espacio tanta majestuosidad. Es la Triple Corona de la cultura femenina de este país.