Lo perfecto es enemigo de lo bueno. Permitir la flexibilidad, el placer, el error, la naturalidad, la imperfección, es igual de importante que establecer mejoras. El auto cuidado nunca puede pasar por la obsesión.
Bueno antes de dar mi discurso de dos frases de fin de año, me gustaría decir lo siguiente.
Espero que mañana os levantéis y penséis que hay cosas, aunque sean pequeñas cosas, que siguen valiendo la pena.
Y dicho esto, voy a lo importante:
Algún día morirás y nadie se acordará de ti, así que QUE LES FOLLEN