Sin embargo, también son muy fáciles de odiar, porque son quienes más revelan quién eres; algo que puede ser terriblemente doloroso. Pero, por esa misma razón, nunca los abandonas del todo. Al final, siempre debes perdonarlos, porque ellos son el recurso más valioso de la vida.
A veces hablo con gente q ya no está en mi vida y a los 5 segundos sueltan una frase que me hace recordar por que las cosas ahora son así. Esto me hace feliz.