"Vete antes que tiremos gas otra vez".
Es lo que me ha dicho un Policía con casco en Neptuno cuando después de ser gaseada me he acercado a preguntarle quién podía ayudarme porque no veía bien, no podía respirar y estaba asustada y desorientada porque me ardía todo.
En la frontera de Ceuta no hicieron esto. No les dijeron esto. Allí a dar ayuda humanitaria y no hacer nada porque NO HACER NADA era la fuerza proporcional a usar de la Policía Nacional frente a 100.000 africanos asaltando nuestra frontera.
Pero con nosotros, muchas chicas, alguna familia y gente normal que no estábamos haciendo nada, salvo irnos a casa, lo primero ha sido tirar gases lacrimógenos.
Cobardes y traidores.