Los falsos positivos no pueden volver a repetirse en Colombia. ¡No más jóvenes convertidos en cifras o trofeos de guerra!
Ricardo Andrés tenía apenas 18 años, era un joven campesino y obrero que fue asesinado en medio de un operativo. Su familia exige verdad y justicia.
El Estado debe responder. ¡No permitiremos que su muerte se convierta en una cifra más!