si entras a un país para trabajar, respetar sus leyes, integrarte y aportar, bienvenido seas, da igual tu origen, tu nacionalidad o tu religión, pero si vienes a delinquir, generar inseguridad o despreciar las normas del país que te acoge, no tienes nada que hacer aquí
Este es, quizás, el vídeo más descarado de la Final de la Copa del Mundo. Todos vimos cómo Enzo Fernández casi mata a Pau Cubarsí, pero si te fijas, más abajo, un jugador de Argentina, Nicolás Tagliafico, ve la tremenda patada de su compañero y, sabiendo que la ha cagado, se le ocurre tirarse al suelo y fingir una lesión. Enzo recibe la tarjeta roja, pero Messi se acerca al árbitro señalando a su compañero argentino caído (a Tagliafico) diciendo que está lesionado. Afortunadamente no coló. Son delincuentes, no jugadores de fútbol.
Ni siquiera voy a argumentar por qué hoy toca apoyar a Francia. No hace falta. Simplemente soy francés. Por la mañana bajo a comprar mi baguette y por la tarde café con croissant.